Una horripilancia andante: CROCS

Estimados lectores,
Iniciamos este espacio de debate sobre el buen gusto y la buena vida con una nueva moda que este verano amenaza con dejar pequeño el fenómeno de la camiseta sin mangas
Creíamos haberlo visto todo en mal gusto pedicular en la temporada estival con los siempre cómodos a la par que elegantes zapatos de rejilla (especialmente en el caso de ir acompañados de calcetín blanco). Pensabamos que nada podría superar la sandalia deportiva con calcetín tan propia de los turistas estadounidenses, combinación deleznable donde las haya aunque muchos defiendan su existencia. Es más, nunca pensé que hubiese nada que pudiese provocar más arcadas que las delicadas "espardenyes" con tacón de 30 cm tan comunes entre las féminas que pueblan los polígonos españoles ("arreglá pero informá")
Pues no. Nuestros queridos amigos Lyndon "Duke" Hanson, Scott Seamans, y George Boedecker, pensaron que eran capaces de superar las barreras del mal gusto y por ello fundaron CROCS, empresa especializada en la conceptualización, diseño y producción de tan horribles calzados como el que acompaña a este artículo.
Sé que el lector puede sentirse inclinado a la adquisición de unos CROCS debido al explicable éxito de tan particular accesorio. Y digo explicable porque lamentablemente, vivimos en un país de horteras, un nido del mal gusto.
Pienselo bien, no lo haga. No cometa semejante ultraje a la decencia y el buen gusto. Recuerde. Él no lo haría.
Yo le recomiendo que se compre unos Tod's, que suenan casi igual pero sientan infinitamente mejor.
En todo caso, si ya ha malgastado sus euros en semejante buñuelo zapatil, no se preocupe, siempre podrá unirse a sus congéneres de mal gusto en este club. Y es que ya lo dice el refrán, "Dios los cría y ellos se juntan". ¿O debiera decir arrejuntan?


txomin dijo
Efectivamente, no creo que haya otra prenda de ropa que odie mas. Creo que las crocs estas son peores que las sandalias con calcetines, y eso ya es dificil de superar
16 Julio 2007 | 12:27 PM